martes, 14 de mayo de 2013

Escribir lo que se nos ocurre, es  una estrategia de creatividad para escribir lo que verdaderamente ocurre.

Pensar en lo simple y natural que es pensar en cualquier cosa, pasa por alto el grado de importancia de detenernos  a pensar en que pensamos, cuantas cosas de estas, las vemos sin relevancia pero son en verdad bien importantes. No calculamos la importancia de escribir todo, por simple que parezca, pero al llevarlos a constructos un poco más reflexionados cobran importancia inmemorable, de dejar allí plasmado que pensé hoy, que a lo mejor mañana ya no es igual, o a lo mejor mañana me servirá mucho más o menos,  que para el fin que lo pensé hoy.

Sólo un segundo de reflexión en lo anterior, nos dejará lograr el inventario, de todas las cosas importantes que pensamos y  no las escribimos, que quizás mánana desparezcan porque ya no las volvimos a pensar, pero que a lo mejor con este pequeño olvido, se nos han ido las brillantes ideas y los mejores proyectos de vida que hayamos podido imaginar.

Podemos dejar de pensar mucho, pero nuestra mente no dejará de registrar todo lo que podamos ver e imaginar,  pues para el trasegar  de la vida, como mínimo la meta debe ser, poder  dejarlo evidenciado en la trascendencia que deja el Ser Humano, lo  sensible que somos en nuestros propios momentos, pero lo insensible que podemos ser al no pensar que con nuestra imaginación y figuración de las ideas y de lo que pensamos, podemos transformar y dejar de hacerlo  y en ese abrir y cerrar de momentos, puede estar el que se escapa lo esencial de nuestra razón de ser y la estructura de visión para el futuro.

 

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